SERVICIOS INFORMATIVOS


MARÍA IGNACIO CALVO
4º PUBLICIDAD Y RRPP.










  1. Introducción.
La televisión, en sus orígenes[1], copió el formato de la radio. Los primeros telediarios que se emitieron en España, en el verano de 1952, fueron una copia resumida del Diario Hablado de Radio Nacional de España (el "Parte") de las dos del mediodía. El primer presentador de informativos de TVE escuchaba las noticias de la radio antes de colocarse frente a las cámaras y repetía lo que acababa de escuchar.
A finales de la década de los 60, el telediario empieza a modernizarse y presenta otra imagen, aunque mantiene el formato en blanco y negro y el soporte de cine. La censura sigue manteniéndose porque las autoridades políticas del momento descubren rápidamente la capacidad de incidencia social del medio.
A finales de los años 70, aparecen los primeros aparatos de vídeo portátiles y los telediarios adoptan el modelo europeo: media hora de duración y una estructura caracterizada por la división de las noticias en secciones.
Las noticias se seleccionan basándose en criterios de inmediatez (en el tiempo y en el espacio). En el periodismo norteamericano se llama este procedimiento la Ley de McLurg, que se basa en la premisa: "la importancia de un suceso disminuye con la distancia del lugar en el que se produjo".
Las noticias se emiten en bloques temáticos. De esta forma se asegura el equilibrio en el interés, ya que cada bloque comienza con la noticia más importante del día en ese ámbito. Además la agrupación de noticias del mismo núcleo temático evita que el espectador se despiste.
El bloque noticioso de un telediario coincide con el concepto de "sección" acuñado en la prensa escrita. De hecho, el telediario toma como modelo la estructura de los periódicos. La portada o primera página equivale a los titulares o sumario del informativo televisivo. Cada bloque se identifica con características especiales en la pantalla. Estas características aparecen en forma de faldones, sobreimpresión de infografías, y otros procedimientos. De esta forma aparecen las ráfagas de separación con un fondo sonoro neutro.
  1. Informativos como imagen de marca.
Los servicios informativos de las cadenas de televisión son uno de los principales activos con los que cuentan para gestionar su imagen de marca. Sobre estos espacios se gestiona, en gran medida, el prestigio de cualquier operador, y por eso justifican una inversión económica continuada[2].
En televisión cualquier formato que no consiga unos índices de audiencia rentables suele desaparecer de las parrillas, sin embargo, los informativos son la excepción por así decirlo.
Uno de los factores que hace que continúen su emisión al margen de la audiencia es la imagen pública de las cadenas. La carta de presentación de la mayoría de empresas de televisión generalista está íntimamente ligada a su servicio informativo. Este fenómeno no es, ni mucho menos, una novedad, ya que los conductores de los informativos han sido siempre presentados como el símbolo del rigor informativo y las cadenas han intentado utilizar este valor para contagiar al conjunto de la empresa.
Si los informativos son la fachada de una cadena de televisión, las personas que asumen su conducción se convierten en las caras visibles de esa empresa. Sobre el “busto parlante” recae un gran peso ya que se convierte en la principal referencia para la audiencia, resulta irrefutable que las y los conductores son unos rostros que deben conseguir una rápida familiarización con la audiencia.
Los bailes de rostros de las principales cadenas son tema a tratar a principios de temporada, como fue este año el caso del fichaje de Vicente Vallés por parte de Antena 3, anterior rostro del 24H de TVE.
  1. Técnicas de programación.
La función del programador está en ofrecer una parrilla que cubra las demandas y expectativas de la audiencia y que, al mismo tiempo, sea diferente a lo que ofrece la competencia. Así su política de actuación se basa en tres directrices: complementariedad- alternativa- especificidad. Es decir, su trabajo se centra en ofrecer una parrilla que cubra las carencias de la competencia, con programas diferentes y contenidos concretos.
Para la elaboración de las parrillas, los programadores cuentan con diversos estudios de medición de audiencias para proporcionar información sobre los comportamientos y gustos inmediatos del público y de técnicas diversas que emplean para disponer estratégicamente los programas dentro de la estructura programática televisiva.
La mayoría de las televisiones europeas recurren, para asentar la audiencia de un programa a técnicas empleadas por las grandes cadenas norteamericanas.
Los programas informativos diarios, que se llamaban inicialmente boletines diarios de noticias, desde los comienzos de la televisión fueron tomando posiciones concretas dentro de las parrillas. Se consideran vertebradores de la información y son lo primero que se coloca cuando se realiza una parrilla.
Con una rutina programática histórica, el Telediario de TVE se emite diariamente desde 1957 en la franja de sobremesa a las 3 en punto. Se recurre de ésta forma a la técnica de programación denominada stripping**[3]**, técnica que facilita la promoción del programa y favorece la fidelización de la audiencia. Ésta técnica de programación también fue utilizada por Antena 3 en su programa Noticias.
Desde los inicios de la televisión fue una técnica bastante habitual el programar, en torno a los horarios de emisión de los telediarios.
Las diferentes cadenas llevan a cabo estrategias de programación con sus informativos para conseguir que la audiencia les elija.
Si nos fijamos en las parrillas de televisión (anexos), los servicios informativos de cada cadena son a una hora, habiendo incluso entre unas y otras simplemente diferencias de 2 o 3 minutos, pero que a veces pueden ser claves.
La programación de los servicios informativos se hace mediante el Briding, programando minutos antes que la competencia para captar su audiencia.
Simplemente fijándonos en el informativo del mediodía de cada cadena ya podemos ver diferencias. En las parrillas, TVE, Antena3 y Telecinco, empiezan a la misma hora, 15:00, sin embargo, si los cotejamos por televisión, Antena3 empieza a las 14:57, y Telecinco, tampoco espera a las 15:00 en punto. Estos 2 o 3 minutos de diferencia, al fin y al cabo, son simplemente estrategias, para captar antes a un público que los demás.
La Sexta y Cuatro, ya si se desbancan de las otras tres, ya que La Sexta empieza a las 13:55 y Cuatro a las 14:00, aquí también podemos ver esos 5 minutos de diferencia entre una y la otra.
Viendo esto, se puede decir que TVE, Antena 3 y Telecinco, compiten entre ellas, y la Sexta y Cuatro, hacen los mismo entre la dos.
  1. Conclusiones.
Desde sus inicios los programas informativos no se consideran rentables económicamente, sin embargo son creadores de imagen de marca de la cadena, por ello tiene un papel fundamental en las parrillas de televisión.
Las cadenas que en sus inicios no contaban con servicios informativos, como es el caso de La Sexta, por ejemplo, tuvieron que pasar a realizarlos a pesar de su bajo rendimiento económico.
Si atendemos a las parrillas de televisión, podemos ver que los informativos de las cadenas son las columnas vertebradoras del resto de la programación. Se emiten a las 6 de la mañana, a las 3 de la tarde y a las 9 de la noche, en la mayoría de los casos, y dan paso a las horas de más audiencia, como es el caso del prime time, o simplemente sirven como corte de los principales bloques del día, el de las 6 da paso a los programas matinales, el de las 3 a la franja de tarde y el de las 9 da paso al prime time.
Existen diferencias de tiempo casi insignificantes entre el comienzo de unos y otros, pero en el fondo está pensado para captar a la audiencia antes que lo haga la otra. Si empiezas antes, las posibilidades siempre serán mayores.
Por ello, a pesar de no dar grandes beneficios económicos, más bien todo lo contrario, son totalmente necesarios en cualquier parrilla televisiva.
Otro punto fundamental a tener en cuenta de los informativos, son sus presentadores, ayudan a crear una imagen de marca y a fidelizar a la audiencia que se convierten en su principal referencia.














BIBLIOGRAFÍA
- Amorós i Pons, Anna (1999). Os telexornais nas grellas de programación (1957- 1999), Pontevedra, Servizo de Publicacións da Universidade de Vigo.
- Vicente Mariño, Miguel y Monclús Blanco, Belén (2009b). “La creación de imagen de marca a través de los servicios informativos: claroscuros en los noticiarios españoles”.
- http://es.wikipedia.org/wiki/Informativo_televisivo (13/2/12)














ANEXOS
Fuente: ABC


[1] Wikipedia (13/2/2012)
[2] Vicente Mariño, Miguel y Monclús Blanco, Belén (2009b). “La creación de imagen de marca a través de los servicios informativos: claroscuros en los noticiarios españoles”.

[3] Programación de un mismo programa a una misma hora, cinco días por semana. Ésta rutina programática crea hábito en el telespectador y fideliza la audiencia del programa.