Creado por ANDREA AREA FONTÁN


PRESENTACIONES:

Parte 1:
http://www.slideshare.net/andreareaf/exposicin-1-linea-investigacin
Parte 2:
http://prezi.com/cn7sdglwwu0v/eleccion-de-contenidos-en-una-cadena-de-tv/?kw=view-cn7sdglwwu0v&rc=ref-22864457



LA ELECCIÓN DE FORMATOS Y CONTENIDOS EN UNA CADENA DE TV

Parte I

El germen del éxito o fracaso de la tasa de audiencia de una cadena de televisión generalista y en abierto, es estructurar de forma adecuada los contenidos en la parrilla televisiva, teniendo en cuenta a los anunciantes y al resto de cadenas. Por esta razón, es de gran importancia el diseño de formatos, tanto originales como la compra de formatos ya patentados y probados en audiencias de otros países.

Sin duda alguna, esta es una gran toma de decisión por parte de los programadores de una cadena. Dar respuesta a una serie de interrogantes como: qué contenidos podemos emitir, a qué hora y de qué forma, es una labor difícil y de gran responsabilidad.
El tema de la elección de formatos y contenidos para una cadena de televisión abre gran cantidad de preguntas e incógnitas. Por esta razón, será nuestro aspecto a investigar.



Para llevar a cabo este estudio, el primer paso, sería delimitar el concepto de “formato”. Hay muchas teorías y definiciones sobre esta acepción, pero la que más nos conviene es la que hace Jaime Barroso:

Los formatos son aquellos grandes grupos en que pueden clasificarse los programas en razón de su contenido y público al que están dirigidos y también atendiendo a su franja horaria.
Otra definición correcta, realizada por un informe de la Universidad de Navarra es: formato como la estructura de contenido que sirve de referencia en la adaptación de otros programas.

A la hora de elegir un formato u otro es importante tener en cuenta una serie de aspectos que nos delimitarán el camino para conseguir unas audiencias determinadas, estos puntos son:

- Si la cadena es pública o privada, dependerá en gran medida el tipo de contenidos a emitir.
- Que el formato del programa tenga unas similitudes culturales y lingüísticas con la audiencia. Por ejemplo, una serie de ficción puede funcionar muy bien en Galicia y esta misma se exporta a otra comunidad autónoma y no tener éxito porque no hay tan buen feed-back entre los personajes y el espectador, no se entienden los gags, no identificarse con los protagonistas o simplemente no tener empatía por lo que les ocurre.
- Saber qué tipo y cantidad de anunciantes les gustaría incluir su publicidad en el programa y en los espacios publicitarios a continuación del mismo. Con esto ya estaríamos delimitando la posible audiencia de forma cualitativa y cuantitativa.
- Saber de qué medios técnicos y humanos podemos disponer y qué presupuesto podemos manejar para realizar nuestro programa. Un formato original podemos hacerlo con menos medios pero posiblemente tendrá menos posibilidades de exportación.
- El horario en la parrilla televisiva determinará también una audiencia concreta y no otra.

Desde el nacimiento de la televisión, la parrilla televisiva ha experimentado una serie de cambios en cuanto a formatos. En la paleo-televisión hay formatos ya creados por otras cadenas extranjeras, sobre todo lo referido a series. Contenidos con un alto nivel educativo, formativo y de entretenimiento.

Sin embargo, en la televisión de hoy en dia, la neo-televisión emite otro tipo de formatos: reality shows, micro espacios, programas de variedades, debates… Una programación distinta, cada vez los contenidos son más hibridados, más persuasivos y más innovadores. Está claro que el concepto de programación y el establecimiento de formatos ha cambiado a lo largo de los años, al igual que el consumo de televisión por parte de la audiencia. El nacimiento de nuevos medios de comunicación y la llegada de internet ha modificado los hábitos de consumo audiovisual y esto produce un cambio radical en las parrillas.

La programación a la carta es otro aspecto a discutir, un tema que abre un gran debate, ya que es lo que se intenta establecer en gran cantidad de cadenas. Pero todas ellas tienen que disponer de una conexión a internet. Solamente de esta forma el receptor podrá elegir qué consumir. Pero a esta opción aun le queda un largo camino que recorrer.

Sin duda alguna la televisión ha cambiado al igual que nosotros como espectadores. A lo largo de la historia de la TV nos hemos alimentado de diferentes formatos, muchos nos han marcado una época de nuestras vidas, algunos ya olvidados y otros nuevos que están por llegar.

Para la realización de este texto hemos hecho referencia a la siguiente fuente:
GUERRERO, E.., "El desarrollo de proyectos audiovisuales: adquisición y creación de formatos de entretenimiento" en:
Comunicación y Sociedad, vol. XXIII, n. 1, 2010, pp.237-274.



LA ELECCIÓN DE FORMATOS Y CONTENIDOS EN UNA CADENA DE TV




Parte II

¿Qué les gustaría ver a los espectadores? ¿A qué hora? ¿Y de qué forma? Son cuestiones que una y otra vez se pregunta el programador de televisión.
Como hemos dicho anteriormente, la profesión de estas personas conlleva una gran responsabilidad, riesgo y complejidad.
Un buen programador debe ser un gran consumidor de material audiovisual, ser conocedor de las audiencias (tanto de su cadena como la de las demás) y de todos los formatos televisivos existentes. Así como tener un background cultural muy amplio y olfato para saber qué es lo que puede o no funcionar para conseguir un mayor share. Es muy importante que se rodee de un buen equipo profesional y tenga agilidad con los números para saber tantear los costes de los programas y de la publicidad. Y obviamente, conocer las normas legales que rigen la televisión en su territorio geográfico.

Después de haber contestado a la cuestión de cómo debería ser un programador, llega el momento de hacernos otra pregunta, no menos importante a la anterior. Y es: ¿cómo programa? o ¿cómo estructura los contenidos el programador de TV?

La parrilla televisiva de una cadena se estructura teniendo en cuenta el pilar más importante de los contenidos que se emiten: la información. Los informativos son un elemento básico para atraer a nuestro target potencial que se interesará por estos por nuestra línea editorial, presentadores o manera de contar.

En segundo lugar, otro aspecto a tener en cuenta es el conocimiento del estilo de vida del espectador, su día a día, que implica el consumo televisivo y las horas que puede estar disponible para estar en frente de su televisor. Estos comportamientos dan lugar a determinadas franjas horarias según el día, la semana e incluso la estación. Pues el espectador no consume la misma
cantidad de televisión en verano que en invierno, por la semana que en el fin de semana, ni por la noche que durante el día, aunque actualmente la programación sea non stop, es decir, que hay contenidos para emitir las 24 horas del día.

Las franjas horarias, en las que se divide la programación diaria, denominadas también day parts, son bloques homogéneos en lo que respecta al comportamiento de la audiencia. Así, también podremos encajar las diferentes audiencias dependiendo de las horas. Saber cuales son las franjas de público infantil, público adulto o público familiar.
Esta estructuración con diferentes targets ayuda a los publicitarios a incluir sus anuncios. Pues un spot de un producto va a ir dirigido a una audiencia concreta y no a otra, por lo que se emitirá a una determinada hora, en unos determinados programas y un número de veces estudiado.

Una posible configuración diaria en bloques horarios sería la siguiente:
FRANJA HORARIA
HORA
TIPO DE AUDIENCIA
MADRUGADA
De 2:30 a 7 hs.
Noctámbulos
MAÑANA
De 7 a 14 hs.
Familia, amas de casa
SOBREMESA
De 14 a 17:30 hs
Llegada familiar, amas de casa
TARDE
De 17:30 a 21:30 hs.
Se incorporan otros miembros familiares
PRIME TIME
De 21:30 a 00:00 hs.
Familia al completo
LATE NIGHT
De 00:00 a 2:30 hs.
Trasnochadores


Figura 1: Tabla franjas horarias. Extraída del libro de CORTÉS, J.A “ La estrategia de seducción. La programación en la neotelevisión” EUNSA, 2001. p. 138


Lo que denominan los programadores “zonas calientes” las horas de máxima audiencia (prime time) son los bloques en los que implican máxima recaudación de ingresos publicitarios. Por eso, en estas horas se buscan formatos que funcionen, que enganchen al espectador. Suelen ser sit-coms, estrenos de películas en televisión, un reality-show o un programa de variedades. La elección de la inclusión de un programa u otro tendrá que ser muy estudiado para poder ganar a audiencias de las cadenas de la competencia.

Algunas estrategias que ayuden a incrementar la audiencia son: hacer grandes campañas promocionales, incluir estrellas invitadas en el programa de prime time, hacer que un programa sea el eje de muchos otros para fidelizar la audiencia durante más tiempo, lo que se denomina “fidelización vertical”.

En el caso de tener una serie en esta hora de máxima audiencia, hay que mantener al público con ganas de más y que en el próximo capítulo nos siga. Para esto, se pueden realizar acontecimientos especiales en los personajes (desaparición, muertes, enamoramientos…)
No existen ningunas reglas de oro a la hora de programar, ya que la forma de estructurar una parrilla televisiva varía en el tiempo, en el lugar, en el tipo de medio, si es una cadena en abierto, generalista…etc. Pero sí se puede tener en cuenta una serie de ítems a la hora de realizar este costoso trabajo y que el programador debería tener como normas muy generales:

- Saber asociar la televisión al reloj y al calendario del público.
- Estar siempre en fase con la sociedad, su pensamiento, las modas… e incluso ir por delante, tener la mente abierta.
- Jamás privilegiar un gusto estrictamente personal
- Encontrar el tono y cuidar mucho las transiciones entre programas.

Fred Silverman, veterano de la CBS norteamericana, estableció una serie de puntos sobre la programación que han servido de referencia para muchos, entre sus máximas están: “ hacer reír a la gente, ya que hay muchos problemas en el mundo”, “el hombre simple atrae más al público”, “la familiaridad hace la aceptabilidad”, “acentuar lo positivo de las cosas y no lo negativo”, “arriesgarse es lo importante” o “atrápalos mientras sean jóvenes”

(CORTÉS, J.A “ La estrategia de seducción. La programación en la neotelevisión” EUNSA, 2001. Citas en p. 145)

Por último, entender que es el público el que decide siempre, en último lugar, y si un programa no funciona se cancela. Muchas veces sin darle tiempo ni oportunidades. La cancelación de programas por falta de público daña la imagen de un canal y la hace menos estable y creíble. Pero es mejor esta reflexión y no permitir que los espectadores se vayan a la competencia, aunque muchas veces la paciencia hizo que la audiencia se estableciese y que el programa tuviera éxito.

Con este artículo hemos resuelto algunas dudas sobre programar, pero lo que se quiere dejar claro es que no hay reglas estrictas, es una tarea que esta en continuo cambio, al igual que lo está la televisión. Hoy tenemos un tipo de programación diferente que al de años anteriores y distinta a como será en el futuro.

FUENTES:
CORTÉS, J.A “ La estrategia de seducción. La programación en la neotelevisión” EUNSA, 2001. p. 119, 120, 121, 122, 138, 139, 145, 146, 147.
BLUM, Richard A. y LINDHEIM, Richard D. “ Programación de las cadenas de televisión en horarios de máxima audiencia” IORTV, 1997. P 172, 173, 196, 197, 198, 199.